diumenge, 21 d’abril de 2013

VIII Mularaid (Pliego-Murcia)


Por fin empiezan los raids y el primero del año fue el Mularaid, toda una garantía de éxito, que después de 9 ediciones se convierte en un raid de referencia con recorridos tácticos, toda clase de pruebas especiales y unos avituallamientos inigualables. El entorno fue ideal, a las faldas de Sierra Espuña.

El ambiente también fue genial, una marabunta de equipos raidermaníacos dio color amarillo al raid, y el campamento que instalamos fue ese lugar acogedor que necesitamos para relajarnos antes y después de la batalla: trasiego de bicis, risas, y sobre todo buen ambiente.

Yo volvía a hacer equipo con José, el año pasado nos quedamos con la espinita de poder haberlo hecho mucho mejor, pero este año la cosa fue a peor: aunque el espíritu de basar la táctica en las pruebas especiales y las obligatorias se respetó como nunca, una grandísima cantidad de despistes y decisiones equivocadas me indican que sigo siendo un raider muy novato. La orientación fue buena, las malas decisiones tácticas, algunos despistes y la precipitación marcaron nuestro paso por el raid.

Sección 1: bici, tiro con arco y prueba especial a pie

El primer mapa se nos presentó con una ingente cantidad de balizas desperdigadas que mostraba la intención de la organización de obligar a descartarse alguna y no poder hacer todas. Nuestra idea, ticar las obligatorias, hacer la prueba de pie y hacer alguna baliza más si daba tiempo. 
Nada más empezar se me empañaron las gafas y rompí la cadena de la bici, una manera ideal de comenzar un raid. Un Alberto providencial me sacó del apuro y pudimos continuar habiendo perdido ya algo de tiempo por habernos ido al lado de la bifurcación que no era. La obligatoria 44 se nos resistió al desviarnos de la ruta correcta antes del cruce, otra decisión inexplicable. Aquí empezamos a improvisar (fruto de la falta de planificación), yendo directos a la 38, que nos pasaríamos después de despistarnos otro equipo en el cruce clave. Pasamos al lado de la 37 sin picarla (otra vez despistes e improvisación) y fuimos a por la obligatoria y a las pruebas especiales. Solo llegamos al tiro con arco, donde sumamos unos pocos puntos. Nos quedaba poco tiempo para llegar a la siguiente especial, pero nos volvimos a pasar el sitio clave (un acueducto) y gracias a Ester y Mario pudimos reorientarnos. Llegamos tarde a la prueba especial (que nos comentaron que era muy larga y técnica), por lo que empezamos a hacer una estrategia de vuelta a la transición. Hicimos tres balizas más y al cambio de sección. Definitivamente, un desastre de sección.

Sección 2: trekking, rápel, tirolina y escalada.

Después de una transición a todo correr, seguimos con la filosofía de hacer todas las especiales y las obligatorias. Empezamos mal con la 10, que no apareció por ningún lado, y de allí a la tirolina, para la que dimos un gran rodeo por intentar seguir unas cintas de plástico que no llegaban a ningún sitio. De allí fuimos a la obligatoria 9 pasando antes por la 13 y 14, donde ya vimos que la tónica era "higuera dentro de una cueva". Podríamos haber valorado hacer la 8 y 11, otra vez habrá que pensar en los puntos que tiene cada baliza para determinar nuestro recorrido. Antes de la 9 resolvimos la prueba especial de espeleología con la habitual maestría de José para meterse por lugares complicados. La 9 fue clavada a rumbo, al igual que la 1, coronamos el Cairel y de ahí al rápel, donde perdimos muchísimo tiempo de cola. En este tipo de pruebas especiales siempre hay que plantearse si vale la pena sumar estos puntos o seguir con el recorrido. Quisimos ir a por la prueba de escalada, pero ya no llegamos, entre el rápel y un despiste en la 5, perdimos muchísimo tiempo. Con la 7, dimos por finalizada la sección, bastante aceptable pero con un poco más de planificación se podría haber ido mucho mejor.

Sección 3 y 4: bici, trekking urbano y rápel, patines

 Al día siguiente nos levantamos con la idea de hacerlas todas, normalmente la etapa del domingo suele ser más asequible y ya el año pasado estuvimos a punto de conseguirlo. Este año hubiera sido posible si no fuera por una serie de grandísimos despistes y un mal cálculo de los tiempos, que hizo que nos sobrara más de media hora de etapa.

La sección de bici fue completada en un par de horas, aunque perdimos algo de tiempo rehaciendo la táctica, más conservadora al principio.

Una vez en Pliego otra vez, nos tocó calzarnos los patines y realizar un recorrido difícil con muchos desniveles, por lo que tuvimos que hacer la técnica del "arrastracul" unas cuantas veces. Llegando al final, nos saltamos una tonta baliza, imagino que por el agobio de no poder controlar bien con los patines y la nube de fotógrafos.
Ya en la última sección, fuimos corriendo pensando en que no nos daría tiempo a hacer todo, fuimos directos al rápel (por la fachada de un edificio, muy original), y fuimos haciendo fácil todas las balizas, aunque descartamos la 20 pensando en que no daría tiempo. Una vez en la transición, me di cuenta que me había dejado la 18 en un lado del mapa.
Dos despistes y un mal cálculo de nuestras posibilidades nos hizo bajar aun más en la clasificación.

Por ello, podemos sacar unas cuantas conclusiones:

- La estrategia hay que pensarla mejor y no dejar a improvisaciones (imagino que mejoraremos con la experiencia y la reflexión).
- Hay que valorar los puntos de cada baliza para diseñar los recorridos y el compañero que no orienta debe hacer un control de las balizas.
- Tenemos suficiente nivel de orientación para no despistarnos con otros equipos.
- Hay que mirar mejor los planos antes de cada sección, no podemos dejarnos balizas olvidadas en un extremo del mapa.
- Hay que valorar las pruebas especiales, si se pierde muchísimo tiempo igual vale la pena hacer más balizas.

Después de todo, me falta mucha experiencia en raids y aunque acabé bastante descontento, ahora valoro el gran fin de semana de aventura que pasamos, con unos compañeros de club inigualables que te hacen desear competir todas las semanas una detrás de otra.

Para finalizar, me gustaría dar la enhorabuena a Lidia y Jenny, un 7º puesto en la general y campeonas en féminas. Es una pasada el genial rendimiento de las féminas del Club. Ojalá sirva de ejemplo a otras mujeres, el deporte femenino está muy poco desarrollado y hay que incentivarlo como sea. Los raids ponen su pequeño grano de arena bonificando puntos a equipos mixtos y femeninos, y éste es un buen camino a seguir.


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