dilluns, 27 d’octubre del 2014

25-26 de octubre: IX Mularaid

Por fin después de luchar contra viento y marea, los compañeros del Club Montañero Mula volvieron a organizar el Mularaid en su novena edición, trasladando el campo de juego esta vez a la Bahía de Mazarrón, una zona de la Región de Murcia desconocida para mi y que sorprendió por sus paisajes espectaculares.

Como siempre, la organización nos volvió locos con multitud de balizas opcionales, pruebas especiales, horas de apertura, cierre... uno de esos raids que nos hacen pensar mucho en la táctica y en no despistarse en ningún momento. Honestamente, si mejoraran algunos aspectos de la organización, tendríamos ante nosotros un raid merecedor de Liga Española.


 1ª sección: mañana del 25 de octubre


Mi estreno en Mularaid en categoría Élite vendría de la mano de José, el hombre espectáculo, que sufrió lo que no está escrito en este raid, ya que no llegaba en su mejor momento de forma.

Empezamos con la bici, un enorme mapa 1:30000 nos mostraba una maraña de balizas, con cuatro obligatorias en los puntos más lejanos del mapa. Escogimos la opción de empezar por el interior ya que pensé que la orientación sería más compleja por ahí y me pillaría más fresco mentalmente cosa que fue un error ya que la mayor parte de los puntos estaban por las pruebas especiales de la costa.

Empezamos trepando a la 41 para ir a buscar la obligatoria 5, cogiendo de camino otra baliza. De allí buscamos la prueba especial 37, una cueva que aun no estaba abierta (siempre clavo la gamba con las horas en este raid). Íbamos bien y aquí hice otro error de planificación pues desde la 3 no había conexión directa con el recorrido general, una ida y vuelta que bien podríamos haber dedicado a otra zona del mapa.

En la zona de los Madriles fuimos a buscar tres balizas que estaban alrededor de la pista, con una UTM que se me resistió un poco pero sin problemas con las demás. El tiempo se nos tiraba encima y no llegamos a tiempo a la prueba especial de la mina por lo que fuimos a buscar las obligatorias del extremo sureste del mapa.

La UTM 20 la picamos sin complicaciones y la 24 la cogimos en ascenso (de vuelta nos hubiera venido mejor). A partir de aquí nos adentramos en Cabo Tiñoso, un recodo hermoso donde los haya donde parecía que nos íbamos adentrando en el mar desde nuestras bicis. Picadas las obligatorias, comenzamos a remontar el Cabo lentamente pues José no acababa de coger ritmo. Arriba en el complejo militar picamos unas cuantas balizas bastante originales, la 18 encima de un cañón y la 29 escondida en los túneles del complejo. 

Nos quedaba una obligatoria en la Punta de la Azohía, por lo que bajamos rápidamente, de nuevo con otro grave error, ya que nos pasamos el avituallamiento y no pude detener a José cuando aclaré dónde estaba. Sin agua, seguimos bajando hasta parar en una casa a pedir agua. El descenso hasta la costa fue rapidísimo, pero a la 36 había que volver a subir a una torre.

De aquí fuimos directos a la transición, la acumulación de errores y el ritmo lento que habíamos llevado hizo que nos dejáramos una grandísima cantidad de puntos. A respostar y a por la sección de la tarde.




 2ª sección: tarde del 25 de octubre


Después de avituallarnos con toda la calma del mundo, nos desplazamos en bici hasta las calas de Bolnuevo. Al rato de picar la 42, José me pedía parar, no se encontraba nada bien, y llegamos a la prueba de kayak muy lentamente donde gracias a Lidia pudo recuperar al darle unos geles. Una vez más, hay que destacar la importancia de la alimentación en un raid.

En la baliza del kayak, escondida en una fantástica cueva costera, dimos espectáculo del bueno, haciendo todo el tramo de ida con el kayak al revés. De aquí pasamos al ansiado trekking...estaba harto de tanta bici. Íbamos justos de tiempo y nos dedicamos a hacer las balizas de la costa y el tiro con arco, donde cada vez lo hacemos peor... ¿qué esperamos si esta prueba no la entrenamos?

Hicimos 62, 68 y 55 sin ningún problema disfrutando de los acantilados salvajes de la zona. Para volver ya a coger la 63 y vuelta a la transición...nos dejábamos una obligatoria por falta de tiempo. Durante la rápida vuelta en bici picamos la 60, un agujero en una hermosa roca marina y vuelta a la transición con algún despiste ya que la conexión no era tan evidente como yo creía.

Para finalizar el día, nos quedaba una sección rápida de patines donde me encontré muy cómodo mientras esperaba a José que solo tiraba de brazos con los bastones, ¡vaya bestiajo! Llegamos a tiempo y a esperar la etapa del domingo...

3ª sección: domingo 26

Interesante sección entre Puerto de Mazarrón y Mazarrón, empezando por una prueba de bicicross. Salimos rápido a probar la prueba especial 13, pero a tiempo conseguí darme cuenta de que aun no estaba abierta y que había que dejarla para el final. La obligatoria 26 nos hizo perder bastante tiempo, ya que la baliza había desaparecido y de allí volvimos a la Rambla de las Moreras para aproximarnos a Mazarrón, donde nos esperaba un trekking semiurbano.

Empezamos el trekking bastante bien subiendo a una torre de una mina en la 14, la 33 y después la 45 para la cual di un pequeño rodeo inncesario. Íbamos apuradísimos y nos fuimos a buscar las balizas urbanas, con tan mala pata que hice un error de paralelo y acabé en la 12...más lejos y encima no era la obligatoria, una metida de pata de campeonato. El premio, no poder hacer la otra obligatoria ni el rápel, me había lucido con la parte urbana del mapa...

La vuelta en bici fue muy rápida a tiempo de hacer la prueba especial 13 y la 60.

En resumen...un raid que se nos quedó demasiado grande, yendo muy lentos, con errores tácticos (que sieeeempre hago en este raid), y aunque generalmente orienté bien, los errores de la parte urbana fueron imperdonables.

Por encima de todo esto me quedo con el gran trabajo hecho por el Club Montañero Mula en cuanto a mapas y recorridos. Limando detalles estoy seguro que este raid sería uno de los mejores de España.

dimecres, 1 d’octubre del 2014

27-28 de septiembre: Raid Sierra Espadán (Alfondeguilla - Vall d'Uixò-Sagunto)


III Raid Sierra Espadán from Verd 3 on Vimeo.

 Dos semanas después del Pontevedraid, nos embarcamos en otra prueba de la LERA, esta vez mucho más cerca de casa. Si el año pasado disfrutamos la zona de Montanejos, esta edición nos tocaba el extremo de Vall d'Uixò, una ubicación que nos sorprendió por sus desconocidos rincones.



1ª sección: score urbano

Mis compañeros de equipo José y Ester lanzaron al equipo en un mapa con muchas balizas alrededor del pueblo de Alfondeguilla, que estiró el pelotón de raiders.

2ª sección: trekking, tirolina

Acto seguido, empezábamos Ester y yo el trekking duro, no exento de polémica ya que la mayoría de equipos entendimos que el recorrido lineal se empezaba por la baliza 31, y no se también se podía realizar al revés (al parecer más ventajoso).

La orientación fue muy sencilla y sin problemas, el mapa, para nuestro alivio, no era del IGN, sino un específico con poco detalle pero suficiente. Al parecer de la 47 a la tirolina hicimos desnivel de más al no elegir bien el recorrido.

El bosque típico mediterráneo nos rodeaba en toda su magnitud, y verlo desde lo alto de la tirolina fue impagable. De aquí bajamos a Eslida, de donde pudimos salir sin problemas, bastante meritorio porque salir de las poblaciones siempre es complejo.

Comenzaba el ascenso hasta el Coll Roig, pasando por delante de las numerosas fuentes de la zona. Desde el collado, bajada por el Barranc d'Eslida y vuelta a Alfondeguilla sin problemas...¡5 horitas de nada!


3ª sección: trekking, tiro con arco y escalada

José entró por Ester, y nos fuimos directos al tiro con arco, donde no conseguimos la prueba y nos tocó penalizar subiendo a un cortafuegos que se hizo durísimo. De vuelta al recorrido, perdimos la senda de bajada al búlder, y con ello media hora muy tonta yendo bosque a través. José se encargó del búlder a veces incluso sin apoyar las piernas, prueba superada y vuelta, ¡¡empezaba la bici!!

4ª sección: BTT, espeleología y rápel

Comienzo bastante sencillo hasta la cueva, donde me di cuenta que con las prisas no había cogido nada de comida, un fallo garrafal que pagué durante el resto del día.

Al llegar a la Cueva de Cabanelles, José empezó a preocuparse por recortar la sección a toda costa. Con tiempo de sobra, nos metimos en la cueva, donde pudimos disfrutar de un entorno diferente, lleno de recodos espectaculares.

Seguimos con las bicis y José me anima probar "un atajo", que nos hace perder unos cuantos minutos más y llegar desorientado a la carretera, con la fortuna que detecté rápido la pista de subida. Vale la pena hacer algún metro de más si el terreno es más ciclable.

La falta de alimentación se empezaba a notar y la subida se me hizo durísima hasta la zona de la prueba de rápel. Con todo equipados para rapelar, José me convence en no hacer el rápel para ahorrar tiempo (aunque perdimos muchísimo tiempo equipándonos). El resto de sección lo califico como "bicisenderismo", ya que las sendas eran muy técnicas, por lo que seguimos recortando la sección hasta llegar a Vall d'Uixò.

5ª sección: espeleokáyak

Ester y José se metieron en las Grutas de San José a disfrutar del río subterráneo más largo de Europa, un auténtico tesoro del País Valenciano. Yo mientras me dediqué a comer todo lo que pude para reponer fuerzas para la última sección del sábado.

6ª sección: BTT

Durísima sección por un mapa sin posibilidad de recorte y poca o ninguna conexión con el pueblo. La jugada del rápel nos había salido bien y teníamos tiempo de sobra para completar la sección.

Aun así, el tramo de la 77 a la 81 fue un desastre, José lo tenía claro, y yo no conseguía mantener la concentración, con lo que nos perdimos más de una hora... Al final conseguí reorientarme y picar dos balizas seguidas. El trayecto de vuelta fue infernal, no estaba dentro del mapa para nada y yo no paraba de pelearme con los pedales mixtos que tenía la bici que me dejó Quique. Me hundí a nivel psicológico, aun así seguimos avanzando. El drama continuaba y José pinchó. Nos cruzamos mágicamente con Porto, que nos ayudó con la bici, y picamos 100 y meta con pocos minutos de sobra.

Aquí hay que reflexionar sobre la importancia de llevar un buen entrenamiento psicológico: tantas horas en marcha, diferencias con el compañero, la noche, pinchazos, no me aclaraba con la bici, problemas personales en las últimas semanas... Todo se me cayó encima, una auténtica prueba de fuego que conseguí superar a duras penas. Si hubiera ido más entero mentalmente, seguro hubiéramos sumado puntos para habernos acercado al pódium.

7ª sección: Patines



Al día siguiente, empezamos el día en Sagunto con la prueba de patines en la que disfruté como un enano con Ester y los Malvariches que también iban rodando con nosotros.

La sección era llana y con muchas curvas, por lo que conseguí llevar un ritmo muy decente y con la alegría de saber que voy progresando poco a poco en esta disciplina.

8ª sección: BTT


 Sección rapidísima por dentro del Río Palancia. El ritmo era infernal ya que el terreno era muy rodador y la orientación sencilla hasta la playa. Nos dejamos una baliza para la vuelta, y otra vez a rodar a muerte, aunque dosificando porque a José le quedaba la orientación urbana.

9ª sección: orientación urbana

José y Ester se lanzaron a por la última sección, visitando el Castillo de Sagunto, el cual dio mucho juego a los raiders.

Así, nos quedamos empatados en el quinto lugar a solo 6 puntos del pódium, además de 3º Autonómicos en un pódium copado de raidermaníacos.

La experiencia, como siempre, dura pero muy positiva: dos raids de LERA en tres semanas, haciendo casi todas las secciones es para estar contento. El bajón psicológico del sábado se supera con más experiencia y entrenando más en condiciones específicas, ¡¡así que vamos a ello!!

dilluns, 15 de setembre del 2014

13-14 de septiembre: Pontevedraid


 



De nuevo nos embarcamos en una competición que es nuestra pasión, que engloba los deportes de montaña dentro de una competición de orientación de ultrarresistencia. Nuestras armas, nuestra capacidad de orientación, el trabajo en equipo y sobre todo nuestros músculos y corazones a prueba de bombas.

Después del parón veraniego de competiciones, septiembre empezó fuerte con un raid de aventura LERA organizado por el Club Montañeiros de Pontevedra, entidad que organizó el evento de una manera extremadamente profesional, cosa que agradecemos los raiders.

Mi equipo se encuadraba en categoría aventura: Lidia, el cerebro del equipo; Sergio, un raider polivalente que incluso ha probado la categoría élite con buenas experiencias; y un servidor, que venía en un gran estado de forma pero algo descentrado.

1ª sección: natación

Sergio y yo somos los encargados de lanzar al equipo en el Embalse de Portillón Do Castro, sede del club piragüista local. Después de darle muchas vueltas al mapa que teníamos que memorizar, decidimos hacer las dos primeras balizas nadando y las dos siguientes a pie, con tan mala pata que nos despistamos y acabamos nadando de más. Aun así, la sección era corta y la pérdida de tiempo poco significativa.

2ª sección: BTT /// O-BM

Dos enormes mapas topográficos para hacer en bicicleta era nuestro próximo objetivo. Entre los nervios y los nuevos mapas IGN llenos de sombras, yo no conseguía ver nada y Lidia acabó marcándonos nuestra ruta a seguir, con la idea de llegar a la 40 y poder hacer el mapa de OBM.

Yo no conseguía entrar en el mapa y nuestro ritmo era muy lento. La 45 necesitó algún rodeo pero poco a poco fuimos cogiendo ritmo. El paso por la 42 también se resistió pero el punto de referencia clave del cementerio me reorientó bastante bien. De allí a la 38 la referencia clave fue la vía del tren. Un nuevo despiste después del túnel nos llevó a la carretera nacional, gran error que nos hacía acumular más tiempo de retraso hasta la hermosa iglesia de Alba. Seguimos progresando con otro par de balizas picadas y en nuestro intento de alcanzar la 40, nos subimos un puerto de la Vuelta a España. Ya era tarde y no había tiempo de disfrutar del mapa de OBM.

Nuestra bajada fue muy rápida con algún pequeño despiste y muchas dudas (a pesar de ir bien encaminados), hasta llegar a las inmediaciones de Combarro donde conseguimos picar la baliza obligatoria a falta de segundos... ¡¡vaya sección más espesa que he hecho!!

3ª sección: kayak

La siguiente sección nos llevaría en kayak de Combarro (Poio) a Aguete(Marín) pasando por la isla de Tambo, dentro de la Ría de Pontevedra. Fue una travesía espectacular, el buen clima y la temperatura del agua acompañó y Lidia y yo disfrutamos de un recorrido espectacular, rodeando la isla de Tambo, con porteo de kayak incluido.

El viento en contra y la corriente nos dificultó el recorrido, debiendo de afinar mucho el rumbo para no ir dando botes que nos frenaran y para que Lidia pudiera remar ya que a veces ni llegaba a tocar agua.
Con el tiempo justo, conseguimos acabar la sección en poco menos de 2 horas y encaminarnos a la siguiente “aventurilla”.

4ª sección: BTT

Tarde, pero me empecé a meter en el mapa, aunque la primera baliza se resistió un poco... las calles urbanas no están siempre detallados en estos mapas, y era tan sencillo como ir paralelo a la costa hasta el camino que daba a la baliza, en una hermosa zona de acantilados. Acto seguido comenzó un largo ascenso hasta Pastoriza donde cerca de la 80 encontramos a nuestros élite con problemas, pues Cristian iba con averías graves en la bicicleta. Seguimos la marcha y nos animamos a ir a por la 87 después de una trialera, donde un idílico riachuelo nos esperaba.

Picada también la 84 , nos encaminamos a la transición, no sin antes equivocarme de pista y dar otro rodeo hasta la T4, definitivamente no estaba orientando bien.

5ª sección: O-Pie individual

La llegada a Ermelo dio paso al recorrido individual, 20 balizas a dividir entre los tres en un mapa específico donde el verde podía dejarte empalado al menor despiste, en un bosque frondoso de los que no solemos ver por nuestras tierras.

En busca de la 107 me encontré con Cristian que corría de una manera curiosa gracias a unas inoportunas rozaduras. Las 5 primeras balizas las completé muy rápido y solo la 100 se me resistió al equivocarme dos veces de punto de ataque.

Cuando volví me enteré de que Sergio había tenido problemas y Lidia lo estaba ayudando. Al final hicimos 17 de las 20 balizas.

6ª sección: BTT

Los cortes de sección nos iban muy justos y decidimos no hacer esta sección, dirigiéndonos en coche hasta Donón, sede de la última sección. Durante todo el raid quedamos boquiabiertos de la gran cantidad de pequeños núcleos urbanos que hacen de sus carreteras auténticos laberintos.

7ª sección: O-Pie nocturno y escalada

El entorno de Donón y su ecosistema dunar nos ofreció un mapa específico nada fácil donde Lidia cogió rápidamente la iniciativa, muchas veces a ritmo de campeones, pues pudimos disfrutar por momentos de la compañía de Aure, Costoya y Ángel (espectacular ver Aure y Costoya “discutir” de una manera bastante divertida sobre el mejor trayecto a seguir). Es más, en uno de los tramos conseguimos llegar antes que ellos por una jugada maestra de Lidia, ¡¡vaya nivelaco!! Yo mientras solo podía acompañarla, leer la descripción de controles y ocasionalmente revisar que efectivamente íbamos bien. Físicamente iba bien pero sí que tuve algún pequeño bajón al no estar acostumbrado a la noche ni a llevar tantas horas sin parar. Me falta mucha experiencia en raids.

Finalmente, llegamos de sobra con todas las balizas hechas mientras Sergio nos contaba la gran cena que había disfrutado y su escalada posterior que nos dio unos puntitos extra. Acabábamos contentos el día de aventura y con ganas de reemprender la marcha al día siguiente.




8ª sección: BTT y rápel
La mañana del domingo se nos presentó lluviosa, pero conseguimos quitarnos la pereza de golpe cuando se dió la salida de la etapa del domingo. Planteamos un recorrido conservador que fuimos ampliando al ver que la orientación estaba yendo fluida y el desnivel era predominantemente negativo.

El trayecto por el río Lérez fue la parte más bonita del día con una pista paralela que se nos hizo tan larga que pensábamos que la 165 nos la habíamos pasado hasta que un mágico cable de alta tensión nos confirmó el camino a ella y la subida a la 149 posterior.

Llegábamos a Pontevedra y tocaba hacer antes de entrar un rápel volado como prueba especial, maniobra que me daba cosa hacer pero que la verdad que disfruté bastante, ya se nota que llevo unos cuantos hechos.

Después de una baliza urbana, por fin llegaba la última sección.

9ª sección: O-pie urbano

Para esta sección salieron Lidia y Sergio por primera vez, ya que yo había hecho todas las secciones anteriores, cosa que tengo que agradecer sinceramente a los dos la confianza que depositaron en mi para dejarme estar tanto tiempo en competición.

Las sensaciones finales han sido muy buenas, aunque me he encontrado muy desconcentrado la mayor parte del raid, físicamente me he visto mejor que nunca. En cuanto a mis compis, Lidia muestra unos niveles de orientación y estrategia cada vez más espectaculares y Sergio rayó a buen nivel físico en todas sus secciones con la sensación de que hay que trabajar más las habilidades orientadoras...como todos los que queremos progresar en los raids de aventura. Próxima estación...¡¡Raid Sierra Espadán!!

diumenge, 17 d’agost del 2014

11-15 de agosto: Pedals de Foc, una travesía en bici espectacular


Buscando proyectos para mis vacaciones estivales, me llegó un mensaje de Ester, “nos vamos Mario y yo a hacer la Pedals de Foc, ¿te vienes?”. No me lo pensé mucho, había entrenado para esa carrera a uno de mis deportistas, Emilio, en su modalidad nonstop y ya me eran familiares muchos aspectos de la travesía: Pirineos, puertos largos y espectaculares... ¡me sobran motivos! Cualquier excusa es buena para volver a Pirineos y disfrutar de sus montañas.

1ª etapa: Vielha – Gotarta

Y allí estábamos por fin, a la altura del Refugio de Conangles después del túnel de Vielha, dispuestos a recorrer más de 200 km y 6000 metros positivos en cinco días. Además era mi cumpleaños por lo que me encontraba feliz de celebrarlo de la mejor manera, en buena compañía y en uno de los rincones más bellos de la península ibérica, a lomos de mi bicicleta de carretera.

Y ya estábamos en marcha, en seguida nos dimos cuenta de dónde estábamos al encontrarnos un par de enormes cascadas de obligada pose fotográfica, y también me di cuenta de con quién me había ido de viaje porque en este caso eran cascadas de paridas lo que generábamos, como el “Jesuchrist Bikestar” que creamos para cada vez que “caminábamos” entre las aguas de los riachuelos pirenaicos.

Una vez pasado el Embalse de Senet, los tramos se volvieron de marcado descenso, con zonas técnicas de piedra suelta hasta dar con la Noguera Ribagorçana que nos acompañaría hasta nuestro primer punto de control en Vilaller, certificamos nuestro paso con un sello en nuestro libro de ruta. Después de una pequeña parada, encaramos el primer puerto de la jornada, el Coll de Serreres, una subida por buena pista y una pendiente media que conseguía calentarnos las piernas. Una vez coronado, nos metimos por senda bastante técnica con escalones que nos obligaban a ralentizar la marcha (por lo menos a mi y a mi particular habilidad ciclística, porque Mario volaba sobre las piedras). Aun así, valió la pena, las vistas desde la senda nos quitaron el aliento y nos dieron fuerzas para seguir rodando.

Llegados a Cóll, tocamos carretera y vuelta a subir hasta Iran, todo por asfalto y curvas cerradas, con el premio de un buen plato de pasta en el segundo punto de control. Aquí nos juntamos con otros ciclistas que estaban haciendo la misma travesía y que nos acompañaron en nuestras andanzas hasta el cuarto día. Ya quedaba poco para el fin de la jornada y coronamos el Coll de Sant Salvador, donde el espectacular mirador nos brindó una hermosa imagen del macizo de la Maladeta y su principal pico el Aneto.

Finalmente, tuve mi tarta, ya que nuestro fin de jornada era en Go...tarta. Como la parida lo merecía, me hice una foto comiéndome el cartel del pueblo, ¡¡¡vaya cumple más brutal!!!

Acto seguido se mostraba otra parte de la travesía con la que no contaba, la estancia era un espacioso apartamento y la cena resultó sencillamente exquisita, con buen vino y grandes conversaciones, para acabar buscando estrellas en la noche pirenaica.

2ª etapa: Gotarta - Espui



Segunda jornada ciclística con las energías renovadas y con un día fresco y tapado que hacía más agradable el esfuerzo. Pronto llegamos al tercer punto de control en Castellars para seguir subiendo por una sucesión de puertos, a cada cual más paisajístico. A ritmo tranquilo pero constante pasamos la Collada dels Tossalets y el Coll de Fades, para acabar coronando en el Coll de Sas y sus 1484 m de altura. Tras un agradable descenso, llegamos Les Esglésies, cuatro punto de control donde repusimos fuerzas con unos bocatas a precio de oro mientras seguían bajando las temperaturas y se ponía a llover.

El capítulo siguiente tuvo como protagonista el Coll d'Oli a 1529 m, el puerto más duro de la travesía en cuanto a pendiente media se trataba. Cuando pensabas que una rampa durísima e interminable ya había acabado, a la siguiente curva aparecía otra igual o más dura, hasta ponernos las pulsaciones en números muy interesantes. La bajada hasta Oveix se tornó interminable por su baja ciclabilidad, pero nos dio tiempo a ir esquivando nuestras primeras vacas o a observar la impresionante combatividad de Ester adelantando a quien se le pusiera por delante...

Ya metidos en la Vall Fosca, llamada así por las pocas horas de luz de las que disfrutan en la zona, nos quedaba un ascenso de 200 m por carretera donde Ester dio un buen hachazo que me hizo descolgarme unos cuantos metros hasta que volví a coger ritmo de rodada.

En Espuí acababa nuestra jornada con una buena cerveza y una charla peculiar con el hostalero. Después de la ducha y un infructuoso intento de putearle la siesta a Mario, visitamos la Central Hidroeléctrica de Capdella, toda una obra de ingeniería que revolucionó la vida de los lugareños y de toda la sociedad catalana. Después de una cena más que abundante, tocaba descansar, nos esperaba el Triador.

3ª etapa: Espui – Son del Pi



Se levantaba un día muy nuboso después de haber estado lloviendo toda la noche. Hoy sí que sí, tocaba subir la Collada del Triador a 2114 m de altura, casi 1000 m de desnivel de puerto en 14 kilómetros, unos kilómetros que valieron su peso en oro porque cuanto más ascendías, más respirabas la alta montaña y la sensación de estar subiendo más alto que nunca con una bicicleta se incrementaba por ver que estábamos por encima de las nubes. Fueron más de dos horas de constante ascenso, de miradas atónitas al horizonte, de registro de imágenes no solo en nuestras máquinas sino también en nuestras retinas, unas vistas con las que soñaremos y recordaremos cada día que pensemos en lo hermosos que son los deportes de montaña y lo grande que es la naturaleza por dejarnos disfrutar de sus creaciones.

Una vez coronado el Triador, empezamos el sube baja observando la Vall d'Assua, llena de vacas y de caballos salvajes que observaban impasibles nuestro recorrido, praderas pirenaicas rebosantes de verde y de agua de deshielo y lluvia. Seguimos hasta la Portella, cumbre de la Pedals de Foc con 2265 m, donde alzamos nuestras bicis en homenaje a nuestro esfuerzo como deportistas y a la montaña que se presenta tan bella ante nosotros. Superado la Collada des Mentides, empezaba un vertiginoso descenso hasta Espot por pistas y caminos de la estación de esquí. Después de alguna duda en la elección de camino, llegamos donde pensábamos al principio que era el fin de jornada, en Espot. Finalmente nos quedaba más de una hora de trayecto por lo que nos juntamos todos los compañeros de esta gran aventura a disfrutar de una buena comida antes de proseguir la ruta.


El trayecto hasta Son se inició con un “teletransporte” hasta Perú, al ver una local con un atuendo que nos hizo viajar mentalmente unos cuantos kilómetros más. Las pocas rampas que quedaban se hicieron duras e incómodas al ubicarse al final de la jornada. Finalmente, la localidad de Son del Pi nos acogía para finalizar la tercera jornada.











4ª jornada: Son del Pi – Montgarri




 Me despierto de golpe, ¿son las ganas de reemprender la ruta? También, pero el motivo principal ha sido que Ester ha decidido hacer la croqueta por encima mía y de Mario. No hay nada como despertarse con un rodillo humano que te aplasta...

Con casi todo el desnivel acumulado salvado, nos quedaba un trayecto en ascenso bastante suave siguiendo la Noguera Pallaresa, no antes sin pasar por el impresionante Bosc del Gerdar, toda una explosión de tonalidades verdes y senderos poco transitados hasta llegar al Refugi del Gerdar, el primer sitio pirenaico del que tengo grandes recuerdos.

Otra vez en el asfalto, al ver el poco kilometraje que quedaba, nos lo tomamos con mucha calma remojando nuestros pies en el río y haciéndonos un almuerzo de lujo en Isil.

Otra vez en marcha, nos adentramos en el Parc Natural de l'Alt Pirineu, un entorno muy popular con bastante trasiego de ciclistas y de montañeros dispuestos a disfrutar del extenso río. En una de sus playas hicimos la siguiente parada técnica, para disfrutar de la tranquilidad y el buen tiempo.

Unas rampas más y llegamos al Refugi Amics de Montgarri, una antigua abadía reformada para uso y disfrute de los montañeros. Aquí pudimos disfrutan del típico ambiente de refugio y pudimos comprobar las grandes dotes de Ester con el francés gracias a lo cual hizo un curioso amigo del que apenas pudimos saber qué hacía allí...¡algo sobre unos amigos y unos Jeeps!





5ª jornada: Montgarri – Vielha



Breve última jornada con un recorrido pistero hasta el Pla de Beret para comenzar un técnico descenso hasta Bagergue donde se produjo el único pinchazo de la travesía, ¡casi acabando! Unos tramos técnicos más nos dejando en Unha y Gessa donde ya nos quedaba un plácido trayecto hasta Vielha, saboreando la gran aventura que habíamos completado sin ningún percance y disfrutando de nuestra pasión por el deporte de aventura en toda su extensión... Acto seguido, recibiendo nuestros regalos por completar la travesía ya pensábamos “¿Qué tal si el año que viene hacemos la Pedals d'Occitania?”. Continuará...

diumenge, 27 de juliol del 2014

26 de julio: Maratón de las Tucas (Benasque - Huesca)



El 26 de julio de 2014 di un pasito más en el mundo de los deportes de aventura. Si bien ya había hecho el MAMOVA tres meses antes, el paisaje que tenía ante mi no era para nada igual: alta montaña, ibones, sendas rayando los 3000 metros de altura... Había entrenado bastante, llevaba una temporada con un rendimiento bueno, pero ver esas enormes montañas según entraba en el Valle de Benasque me quitaron la respiración y me asaltaron las dudas...¿estaba seguro de lo que me esperaba en esta carrera?

Según me acercaba a la población de Benasque, todo empezó a sonarme familiar pues esta zona es un destino siempre ansiado en mis vacaciones... ¿pero qué veían mis ojos? ¿Un ciclista de carretera con el equipaje de Raidermania? Era el gran Lean entrenando a muerte, como siempre. Los grandes éxitos son siempre el resultado de horas de entrenamiento.

Llegamos a continuación al Pabellón de Benasque, donde me esperaba una rigurosa comprobación del material obligatorio, tan importante ya que correr por alta montaña no es ningún juego. Al salir, todo caras conocidas, la marea amarilla se hacía notar en Pirineos y ya estaba lista para la batalla. El primero en salir sería Alberto a las 12 de la noche del viernes, mientras yo me asustaba por una distancia Maratón, él se enfrentaba a 109 kilómetros y 7000 metros positivos adentrándose en los macizos de la Maladeta y el Posets, todo un paraíso pirenaico.

Y por fin, ya era sábado por la mañana y me encontraba calentando en la salida y con los nervios más templados, esto de correr largas distancias me encanta y sé que voy a disfrutar. Espero a mis compis Lidia y Ana para desearnos suerte, pero no parecen llegar y me meto en la salida esperando que lleguen a tiempo.

El locutor caldea el ambiente como solo el gran Bote sabe hacerlo: sus ánimos, las canciones cañeras de la Pulquería y cuando ya estábamos a tope suena el Ball de Benás mientras el helicóptero de la Guardia Civil nos saluda con un vuelo rasante, ¡Vamos a por ello!

La salida fue a ritmo ligero aprovechando el terreno llano hasta el Valle de Estós, yo intento guardarme y acabo en un grupete muy majo que iban con el objetivo de acabar la carrera, me preguntan que si van a buen ritmo...seguro que sí porque yo aspiraba a algo más. Nos adentramos en el Valle de Estós, por fin terreno Pirenaico, un río...y los paisajes boscosos que siempre sueño recorrer. La pista hace agradable los primeros kilómetros, pero cuando me quiero dar cuenta ya llevo más de 1 hora de carrera y casi 1000 m de desnivel. El Refugio de Estós es nuestro primer avituallamiento, apenas paro a beber un poco de isotónica, voy bien equipado y así aprovecho para adelantar a un gran grupo que disfrutaba de un avituallamiento de lujo.

El siguiente tramo es un sube-baja hasta el Ibonet de Batisielles, y empieza la parte dura, una subida de vértigo en el que ya solo puedo andar, mientras voy contemplando los Ibones de Batisielles o les Agulles de Perramó, agua y roca en su estado más salvaje y puro. Nos acercamos a cotas cercanas a los 3000 metros y noto cierta "incomodidad", pero sigo saltando de bloque a bloque esperando llegar al Collado de la Plana. Una vez coronado, se me ocurre darme la vuelta, un paisaje de ensueño, de nieve y montañas de vértigo. Después del subidón, comenzamos a perder altura muy poco a poco, ahora nos encarábamos al Valle de Eriste, que desde esa altura contemplábamos como una brecha en la tierra. Unos cuantos resbalones después, el terreno estaba muy embarrado, llego al Refugio Ángel Orus a tiempo de recargar líquidos y de saludar al compañero raider Héctor Nebot, que sufriría de lo lindo para alcanzar la meta.

A partir de aquí inicié un descenso a Eriste bastante rápido y ligero, con buenas sensaciones. Y aquí empezó otro espectáculo, empecé a cruzarme con los titanes de la Gran Ultra, sus caras eran reflejo del gran esfuerzo que supone estas carreras, pero en todas se asomaba una sonrisa cuando los animabas, cosa que intenté hacer cada vez que aparecían. En Eriste empecé el último ascenso pasando por Anciles, donde esperaba Lean animando, todo un gustazo encontrarte una cara amiga a estas alturas preguntándome con su sorna característica que por qué no corría más rápido... Subiendo hacia el Molino de Cerler me encontré por fin a Alberto, con una sonrisa de oreja a oreja me chocaba la mano, para comentarme acto seguido que iba a abandonar, que la rodilla decía basta... Contrariado, pero sabiendo que nos quedan muchos retos por conseguir, intentaba seguir imprimiendo ritmo en un ascenso que se me hacía ya muy largo y empecé a sufrir. El descenso fue muy duro y a veces sentía que el isquio izquierdo amagaba una rampa, ¡¡Vamos que esto se acaba!! Me dediqué a no tropezar a un ritmo constante durante 4 kilómetros muy duros. Por fin, se acababa la senda...Benasque...META. Al final, un tiempo de 7 horas 42', cuando mi hermano me comentó que era el 230 de 1000 no me lo podía creer, ¡¡¡he hecho un carrerón y disfrutando como nunca!!!

Pero me quedaba otro reto, Lidia, que se enfrentaba a su primera carrera de montaña como remate a la temporada que hemos preparado juntos. Le pregunto a Lean por Lidia y me dice que van bastante detrás de mi. Una vez recuperado me voy a duchar y bajo a Benasque para ver si llego a tiempo de verla llegar...y ahí estaba 9 h 57' y con una sonrisa de oreja a oreja me abraza, se lo ha pasado bomba con Anika y ya está pensando en futuros retos...ahora sí que no le puedo pedir más a un día brutal de aventura por la montaña, me siento feliz y emocionado...

dilluns, 7 de juliol del 2014

5-6 de julio: Liga Nacional OBM (Huerta del Rey - Burgos)


 Con el fin de completar la Liga Nacional de OBM 2014 (ya que no fui al Campeonato de España en Asturias), me fui a Huerta de Rey a disfrutar de unas pruebas durísimas con unos trazados que recordaban más a un raid que a una OBM, no obstante en esta localidad llevan organizando raids de aventura desde hace varios años.

A la sombra de la Sierra de la Demanda, donde empecé mi andadura en eventos nacionales en el Beloraid, nos encontramos con un mapa muy boscoso sin montañas excesivamente altas pero con un sinfín de montes bajos que albergaban una buena encrucijada de sendas.

4 de julio: Model Event

La organización tuvo el gran detalle de ofrecer un Model Event para los que llegamos pronto el viernes por lo que tardamos poco en enfundarnos nuestro equipaje y rodar un poco por un mapa sencillo y adecuado para calentar motores. Me lo tomé con muchísima calma, identificando bien todos los elementos del terreno, y después de una horita suave me fui directo a tomarme algo fresquito, había que guardar fuerzas para el día siguiente.

5 de julio: Larga distancia

La prueba fue sencillamente brutal, mi recorrido, aunque soy consciente de que no fue el óptimo y de que debo mejorar y mucho la elección de ruta, me salió alrededor de 50 km y 1000 de desnivel, una auténtica bestialidad para una OBM donde incluso los primeros hicieron tiempor de alrededor de 2 horas y media, por lo que a mí me esperaba el doble.

La primera baliza la hice con mucha cautela pues estaba en una senda dentro de una vaguada, ya una vez en pista aligeré el ritmo hasta meterme en la senda descendente que llegaba a la segunda baliza, vuelta y a por otra baliza de ida y vuelta a un ritmo decente.

En el siguiente tramo hice una fatal decisión, escoger una bajada para después volver a subir, haciendo incluso un error de paralelo en la subida a la cuarta baliza. No hay que ser tan precipitado y tomar mejores decisiones.

Siguiendo la tónica de la jornada la 5 también era de ida y vuelta con un pequeño despiste a la vuelta que me hizo salirme un poco del camino y ralentizar la marcha. La siguiente resultó durísima ya que había que superar un grandísimo desnivel y la senda de bajada no la encontré, aprovechando que aquí sí se podía hacer campo a través. El tramo de la 7 a la 9 fue bastante fluido y con un buen recorte metiéndome a la 9 por un barranco más ciclable de lo que parecía en un principio. La 10 y 11 las hice con bastante fluidez a pesar del calor que comenzaba a apremiar.

Ya en el otro lado de la carretera, la 12 llegaba aun con pequeñas dudas en los cruces (no me equivoqué casi nada) y la 13 supuso otro campo a través brutal ya que la senda no aparecía por ningún sitio, después de una aproximación más propia de orientación a pie, probé a atajar campo a través a la 14, ya que las alternativas en bicicleta eran larguísimas. Me salió bien la jugada y otra vez con fluidez hasta la 16, que obligaba a otro campo a través hasta la carretera.

La carrera se me estaba haciendo larguísima y me escaseaba el agua pero las durísimas ascensiones a la 17 y 18 no me acobardaron y mis ritmos no eran malos. Otra bajada campo a través desde la 19 y por fin la última baliza y meta...5 horas 13' y con un aluvión de abandonos. ¡Un perfecto entrenamiento raider!

6 de julio: Media distancia

Al día siguiente nos esperaba un recorrido muy rápido y entretenido a pesar de iniciarse con un tramo peligroso y para nada ciclable. La primera baliza cayó en seguida pero una confusión el el cruce clave me hizo perder tiempo y acabé en el cortafuegos. Analizándolo en casa veo que podría haber seguido bajando y descender por la primera vaguada de la derecha, vaguada que confundí con la de la baliza dos, en un error de paralelo de los clásicos, ¡vaya manera de empezar!

A partir de aquí todo fue más rápido, con parón en la baliza 7 ya que no conseguí encontrar el punto de ataque, por lo que la ataqué desde el cultivo, preferí rodear y no darle más vueltas. Otra vez buen ritmo hasta la 10. En este tramo tuve la delicia de disfrutar de una trialera muy divertida hasta la 11, al igual que en la 14 donde ya me encaminé hasta la última baliza, que casi me paso y meta.

Como conclusión puedo decir que estoy muy contento de mi estreno en este 2014 en élite, ya que hago muy pocos errores y encuentro soluciones bastante rápido a todos los problemas que se presentan. Es verdad que debo de trabajar y mucho la lectura de mapa, la memorización y la elección de rutas, pero creo que voy cumpliendo objetivos y todas estas habilidades me servirán para mis principales objetivos, los raids de aventura.

dilluns, 9 de juny del 2014

7 de junio: OBM Nocturna (Cieza - Murcia) /// 8 de junio: Aguas bravas (Calasparra - Murcia)

Fin de semana entre amigos, con una estancia calurosa en cámping, pero disfrutando de las risas y la compañía. En el plano deportivo, una carrera en la que no hice nada ni disfruté nada.

No sé si es porque este tipo de carrera score con mapa topográfico no se me da nada bien, o porque sencillamente estaba descentrado después de cumplir el segundo gran objetivo de la temporada después del MAMOVA y el III Raid Sierra de Segura.

Después de estudiar el recorrido y hacer las primeras balizas, notaba suelto mi frontal, había puesto el anillo más ancho, y solo la intervención providencial del coletero de Lidia me hizo poder seguir la marcha a un ritmo decente. Mi ritmo era muy lento y poco continuo, no me encontraba a gusto. Cuando decidí volver me encontré con otro competidor muy majo con el que estuve hablando bastante, pero a cambio acumulé varios despistes de orientación y cuando este chico me dijo de volver juntos, lo intenté seguir con tan mala pata que lo perdí a él y me perdí yo, por lo que algo también se aprende de esto. Las conversaciones largas para después de la carrera y nunca hay que seguir a nadie. Carrera para olvidar.

Al día siguiente nuestra compi Ana nos ofreció una sesión de aguas bravas tanto a nado como en kayak, en el río Segura. Para rematar, una buena comida y a casa con la sensación de haber pasado un fin de semana muy entretenido.